Preparación: la mitad del trabajo
Una entrevista suiza se prepara con 4 a 8 horas mínimo. La preparación cubre cuatro dimensiones:
- La empresa: facturación, plantilla, sector, novedades recientes, organigrama. Web oficial, prensa especializada, LinkedIn de los directivos
- El puesto: relectura precisa del anuncio, palabras clave a reutilizar, competencias explícitamente exigidas
- Los interlocutores: quién te recibe, su trayectoria, sus publicaciones. Una búsqueda en LinkedIn de 15 minutos compensa
- Tu relato: 3 a 5 logros pasados que puedas adaptar según las preguntas, con cifras precisas
Charles, reclutador en una multinacional ginebrina, lo resume: «El 80 % de los candidatos llegan sin haber leído nuestro último informe anual. El que sí lo hizo gana dos puntos en el primer minuto.»
El formato típico de una entrevista suiza
La mayoría de procesos incluyen 2 a 4 etapas:
- Primera entrevista RRHH (30-45 min): verificación de trayectoria, expectativas salariales y fit cultural
- Entrevista técnica u operativa (60-90 min): con el responsable directo, centrada en competencias y situaciones
- Entrevista final (45-60 min): con un directivo o panel, para validar el compromiso mutuo
- Eventualmente un test o assessment center para puestos directivos
Entre cada etapa cuenta 1 a 3 semanas. El proceso completo dura a menudo 4 a 8 semanas.
Las preguntas a anticipar
Clásicos que deberías preparar:
- «Preséntate en 2 minutos» — tu elevator pitch
- «¿Por qué dejas tu puesto actual?» — formúlalo en positivo, sin criticar al empleador anterior
- «¿Por qué nuestra empresa?» — demuestra tu investigación y motivaciones específicas
- «¿Tus fortalezas / debilidades?» — ilústralas con ejemplos, evita las generalidades
- «Una situación difícil que hayas gestionado?» — usa el método STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado)
- «¿Dónde te ves en 5 años?» — muestra una trayectoria coherente con el puesto
Para puestos técnicos, prevé también preguntas prácticas (casos concretos, ejercicio de reflexión en voz alta).
El día D: los códigos a respetar
La cultura suiza valora:
- La puntualidad absoluta: llega 10 minutos antes al vestíbulo, preséntate en recepción a la hora exacta
- Atuendo sobrio: traje oscuro o atuendo business para finanzas, derecho o consultoría; smart casual para tech u ONGs
- Un apretón de manos firme: firme pero breve, contacto visual
- Lenguaje preciso: nada de superlativos vagos, cifras y ejemplos concretos
- Escucha activa: deja que el interlocutor termine sus frases, reformula sus preguntas si hace falta
Evita el humor familiar en la primera entrevista: los códigos sociales suizos son más formales que los latinos.
Las preguntas a hacer
Prepara 5 a 7 preguntas para hacer. Ejemplos que marcan la diferencia:
- «¿Cuál es la prioridad de este equipo en los próximos 12 meses?»
- «¿Cómo evaluaréis el éxito de esta contratación a los 6 meses?»
- «¿Qué evoluciones internas son posibles a 3-5 años?»
- «¿Cómo es la cultura de feedback en el equipo?»
- «¿Cómo es un día típico?»
Evita preguntas sobre salario, vacaciones o teletrabajo en la primera entrevista: surgen naturalmente más tarde, y plantearlas pronto manda mala señal.
Tras la entrevista: el seguimiento
El trabajo no termina al salir. Tres buenas prácticas:
- Esa misma tarde: envía un email corto (5-7 líneas) de agradecimiento a cada interlocutor, retomando un punto preciso de la conversación
- En 7 días hábiles: si no hay noticias, envía un recordatorio educado reafirmando tu interés
- Si te rechazan: pide feedback constructivo. Una buena respuesta te ayudará en futuras entrevistas; mala señal de la empresa si rechaza incluso eso
No olvides que tú también evalúas al empleador. Si sales de una entrevista con un sentimiento negativo claro, confía en ti — la intuición pesa tanto como los indicadores racionales.



